Terroristas, víctimas y homenajes

Va a continuación un artículo de opinión publicado en Diario de Navarra el 17 de febrero de 2017.


Al considerar, con mirada serena y profundamente respetuosa, a las víctimas del terrorismo, se pueden detectar aspectos que, estando relacionados y entremezclados, se distinguen entre sí.

Los actos terroristas son condenables siempre, independientemente de quién los provoque, y resultan especialmente graves porque el hecho delictivo se comete además para coartar la libertad, bien de colectivos concretos, o bien incluso de la sociedad en su conjunto —por eso no se entiende y resulta sospechoso que algunos grupos políticos se resistan a condenarlos—.

En nuestro país ha habido, tristemente, quienes han ejercido el terrorismo. Algunos desde el espectro ideológico de la izquierda y otros desde la derecha. Ha habido además quienes han ejercido el terrorismo usando ilegítimamente su condición de servidores del Estado —por su previa responsabilidad en el mantenimiento de la ley, sus actos están, en mi opinión, revestidos de una especial gravedad—. Terroristas son todos: ETA, GAL, GRAPO, Triple A, etc. Todos, asesinos.

Las víctimas fueron atacadas por motivos diversos: por su servicio al Estado, por haberse negado a financiar el terror, por sus convicciones políticas, etc. Otras, en una especialmente dolorosa burla de los asesinos, fueron víctimas “por error”. Todos eran ciudadanos normales y, como tales, tenían el tipo de grandezas y miserias propias del ser humano en su lucha del día a día; podrían ser, o no, ejemplares padres o madres de familia, llevarse mejor o peor con sus vecinos, tener un carácter fácil o difícil, etc. Pero todas esas víctimas, todas, tienen una cosa en común: no eran terroristas.

Otras víctimas, sin embargo, sí lo eran; ha habido terroristas víctimas de terroristas. No gozaron de un proceso judicial al que tenían derecho, y se vieron privados de la vida, primer bien que posee cualquier persona y que nadie tiene derecho a cercenar. La barbarie de su asesinato no les hace, sin embargo, merecedores de reconocimiento social y mucho menos de homenajes de ningún tipo.

Con las víctimas de ETA —ciudadanos normales, con su grandezas y sus miserias— toda la sociedad tenemos una deuda de gratitud, entre otras cosas, porque sirvieron de “cabezas de turco”; como bien dijo Víctor Manuel Arbeloa en el discurso que pronunció al recoger el premio Cadenas de Navarra 2016, refiriéndose a las que quedaron en nuestra Comunidad Foral, “porque eran navarros y españoles, los mataron y están muertos. Pudieron matarnos a nosotros y ahora nos recordarían ellos.”

Actualmente hay varios miles de familiares de víctimas del terrorismo, muchos de ellos con la vida rota por esa razón. Víctimas de terrorismos de cualquier signo. Han perdido seres queridos, queridos por su condición de familiar; no por lo que eran o tenían, sino por quiénes eran. Ha dicho un sabio que la familia es “el lugar al que se vuelve”: ahí nuestra dignidad humana es tenida en cuenta más puramente, al margen de nuestro comportamiento. Precisamente por eso, todos los familiares de las víctimas son personas heridas que necesitan del afecto y reconocimiento de la sociedad.

Muchas víctimas y familiares han sido capaces de perdonar, con todo lo que ello supone. Esto es para los terroristas una gran derrota en el plano moral, que se añade a la que viene desde la fuerza de la ley, porque en ese ámbito su mayor éxito sería conseguir que sus víctimas fueran como ellos: transmitirles su odio.

Etty Hillesum fue una joven holandesa, católica, y víctima de los Nazis por su origen judío. De sus diarios, donde se presencia un itinerario espiritual cada vez más profundo y luminoso —paradójico en aquellas tremendas circunstancias— se pueden extraer consideraciones interesantes. Muy volcada en la ayuda a los de su raza, entiende que se pueda tener una vivencia de la injusticia llena de amargura y rebeldía, pero ella no odia. Y es que la rabia es normal y natural, y no es fácil superar el hecho lacerante y ser capaz de perdonar, pero, por otro lado, todos tenemos el derecho y la necesidad de librarnos del odio para ser verdaderamente felices.

Por otra parte, Etty se da cuenta de que la ausencia de odio no implica necesariamente la ausencia de una elemental indignación moral y que, por otra parte, la rebeldía que se presenta sólo cuando la injusticia le alcanza a uno personalmente, no es auténtica y nunca dará fruto. Estas consideraciones son para nosotros de rabiosa actualidad: no nos conviene cerrar los ojos ante hechos que, aunque no nos afecten, muestran que hoy día se sigue alimentando el odio nacionalista entre una parte de nuestra juventud, ni ante la realidad de que se siguen diseñando “relatos” de laboratorio con los que se pretenden justificar los actos violentos de ETA. El odio sigue presente a nuestro alrededor.

Todos los terroristas merecen nuestra condena. Todos los familiares de las víctimas necesitan nuestro afecto. No todas las víctimas, sin embargo, son acreedores de nuestro homenaje.


Si te ha gustado, te pido que des difusión a esta entrada. Puedes usar los botones que están un poco más abajo, o copiar la dirección y reenviarla. ¡Gracias!.

Publicado en Artículos | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Felicitación navideña 2016 (y 2015)

Ya tienes disponible mi felicitación de 2016; si lo importante es la intención, y mi intención es que sirva para felicitar a cualquiera que la vea, sea o no persona conocida mía,… entonces seas quien seas puedes realmente pensar que ¡¡la he hecho especialmente para ti!! ¿me la vas a despreciar?😉 tachááánnnn… aquí la tienes: ¡¡Feliz Navidad!!

Copio a continuación la felicitación que te envié el año pasado. La quito ya de la página ¡¡Feliz Navidad!! y la copio aquí para no perderla (como hice con las felicitaciones de años anteriores).

Por cierto, la poesía cuya autoría no te revelé, y que puedes ver más abajo, es, por supuesto, de Gloria Fuertes.

_______________________________ Seguir leyendo

Publicado en Felicitación navideña | Etiquetado | 4 comentarios

Signos crematorios

Es que la vida está llena de signos. El modo de vivir las realidades concretas es a través de signos. Y en la vida cristiana también. Incluso la gracia de Dios actúa a través de signos. La fiesta no existe si no hay celebración. ¿Por qué las viejecitas, quizá ignorantes, pero santas, tocan la imagen del santo, se santiguan ante los exvotos, usan el agua bendita…?; necesitan “tocar” su fe. Nosotros, más ilustrados y sobre todo más holywoodienses, hemos descubierto que lo importante Seguir leyendo

Publicado en Artículos | Etiquetado | Deja un comentario

@ArnaldoOtegi, el hombre de paz

El horror no tiene justificación. Y el arrepentimiento nunca pone un “pero” después de la palabra “perdón”. C. S. Lewis, en un ensayito titulado precisamente “El perdón”, hizo ver con su habitual maestría que muchas veces, cuando las personas pedimos perdón, en realidad no queremos que se nos perdone sino que se nos disculpe. Matiz interesante; buscamos que alguien nos diga que no ha pasado nada, que nunca ha existido culpa. El problema de esto, añade Lewis, es que no produce curación porque la culpa sigue estando presente, por mucha tierra que se le quiera echar encima; sólo la dinámica positiva de arrepentimiento – perdón es sanadora.

Recientemente Arnaldo Otegi ha ofrecido una entrevista en la que dice reconocer el daño causado, y a renglón seguido y sin ningún pudor ha vuelto a justificarlo. No pide perdón; pide que se le disculpe porque había que hacerlo. En sus declaraciones se puede ver el brillo de alguna nota positiva: habla de dolor ocasionado por la banda, de heridas profundas y ha mencionado la palabra perdón. Pero por desgracia… Seguir leyendo

Publicado en Artículos | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Gracias, @guardiacivil. Otros siguen justificando la #violencia

Causa tristeza todo el tema de la agresión a los guardias civiles en Alsasua. Dan enorme pena tres cosas por lo menos: la agresión en sí, que los agresores y su entorno cuestionen a las víctimas -como, por otra parte, han hecho toda la vida-, y que los agredidos hayan sido dos Guardias Civiles y sus mujeres.

Como es habitual en estos casos, los partidarios de la violencia han vuelto a salir de las madrigueras, mintiendo, cuestionando a las víctimas, tachándoles de torpes juerguistas, dudando -cuando no directamente negando- que realmente fuera una agresión masiva motivada por el odio, ponderando el número de agresores como si ese dato tuviese alguna relevancia… Seguir leyendo

Publicado en Artículos | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Próximas elecciones generales: reza, ríe y pásalo #Rezarieypasalo

Cuando se acercaba el pasado 20D, propuse en el blog una oración para pedir por el resultado de las elecciones. He puesto esa oración ahora en una nueva página del blog.

Te invito a entrar y usarla. A copiarla, reenviarla, ya sea con el enlace o sólo el texto. O la parte de él que más te guste. O que la versiones, o… que hagas lo que más te guste pero, por favor, reza por los resultados de las elecciones. Nos jugamos mucho.

Entra, por favor. Aquí la tienes: http://wp.me/P18xst-mt

#Rezarieypasalo

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Desde Tenerife (II): el techo de España

En lugar de contar otras cosas de mi curso anual, dedico la siguiente entrega por entero a la segunda excursión que he hecho durante estos días: la ascensión al Teide.

El miércoles 20, día de San Sebastián, mientras que en mi patria chica estaban celebrando al santo patrón con tambores y barriles, y en el grupo de Whatsapp familiar iban y venían las fotos con aire koxkero, volvimos a irnos por ahí de excursión y esta vez fue buena de verdad. El Teide, techo de España.

Monte Perdido tiene 3.355 metros, el Aneto 3.404, mulhacén (el segundo más alto) 3.479… y el Teide tiene 3.718 metros de altitud. Y para ahí nos fuimos.

Para subir a lo más alto del Teide hay que contar con un permiso especial, pensado con el objeto de limitar el número de personas que suben allí cada día; y hete aquí que este año la cosa ya estaba mal para todos los días que vamos a pasar aquí, así que la excursión al Teide perdía aliciente. Mas, pero, aunque, sino, sin embargo (las conjunciones adversativas), no es necesario contar con permiso para subir cualquier día si se llega antes de las nueve de la mañana, con lo que el plan se fue pergeñando poco a poco: ¿y si subimos para ver amanecer desde allí?,… sonaba muy bien. Y finalmente optamos por la posibilidad más descansada y más bonita (más cara), que es hacer noche en el refugio de Altavista, a 3.260 metros de altitud, el alojamiento más alto de España. La otra opción era hacer toda la ascensión de noche, comenzando a las… ¿dos de la mañana?; un poco locura, aunque hay gente que lo hace.

20160120_161521

Foto tomada en la zona de Montaña Blanca. Ya asomaba la luna, que se puso pronto, por lo que la ascensión matutina comenzó en la más total oscuridad.

Diez personas, en un par de coches. La cuestión es llegar en coche hasta una altitud de unos 2.100 metros, más o menos donde está la base del teleférico del Teide, y desde ahí comenzar la ascensión. Hay tres partes claramente diferenciadas en la subida: primero, Montaña Blanca, que es una amplia zona sembrada sobre todo de piedra Pómez, muy fina en algunos sitios, y con una pendiente media pequeña: 7%, aunque con algunos puntos de hasta un 12%. Después viene un segundo tramo de pendiente mucho más dura y terreno más difícil, que es la correspondiente a las últimas erupciones y es en la que está el refugio. Y por último, el cono final para llegar al cráter del Teide, que es como subir unas escaleras para salvar un desnivel de 165 metros.

20160120_134618

Subiendo hacia las Cañadas del Teide.

Salimos de casa hacia el parque nacional del Teide a la una del mediodía, con alguna parada intermedia para poder disfrutar de las vistas. Tuvimos mucha suerte con los dos días que comprendió la excursión, que salieron muy despejados y con el aire muy claro; las vistas eran espectaculares.

20160120_140917

Roques de García, en las Cañadas del Teide.

Antes de llegar al lugar donde dejaríamos los coches, paramos en la zona de los Roques de García, justo enfrente del Parador del Teide, que a todos los que hemos vivido la última época de la Peseta nos resultan familiares porque aparecían en el último billete de mil pelas de curso legal. Al llegar arriba dejamos los coches y comimos algo. Eran ya las dos y media del mediodía, y comenzamos la ascensión hacia las tres y media de la tarde. Cogimos un buen ritmo desde el principio.

Al poco tiempo de comenzar la marcha, dos de nuestros expedicionarios conocieron a un donostiarra que también estaba subiendo, Markel, triatleta que ha pasado unos días en el Teide para prepararse para alguna prueba. Se unió prácticamente a nuestro grupo. Un poco después conocimos a Iñigo y Alazne, él de Bilbao y ella de Erandio, con los que también hicimos buenas migas, sobre todo desde que Iñigo se enteró de que uno de los nuestros, Javi, bilbaino de pro, se había subido… ¡¡una tablet para intentar ver el partido del Athletic en el refugio!! y dijo haberse olvidado la camiseta. Animado por tan grandes manifestaciones de forofismo, Iñigo confesó que, para pasar unos días en Canarias como Dios manda, se había traído lo único que no le puede faltar a uno en esta vida: el carnet del Athletic, y que lo llevaba encima en ese momento. La monda.

20160120_165939

Parón antes de emprender el segundo tramo de la subida. Ignacio, Juanri, Santi, Pablo, Alex, Javi, Setu y el menda. Nos faltan Julio y Vicente, que estaban ya subiendo.

Entre el tramo de Montaña Blanca y el siguiente, hicimos un pequeño parón de avituallamiento y emprendimos el ascenso del siguiente tramo, más duro. Se fueron haciendo grupos de forma natural, según el ritmo de cada uno. Pero todos conseguimos llegar al refugio sin problemas en un tiempo más que razonable: la peña está en forma, ¿¿salvo quizá alguno que otro, Vicente??, jeje.

Y llegó la noche memorable, la noche de las noches, la que pasamos en el alojamiento a mayor altitud de España. Y se notaba, vaya si se notaba: ¡¡no pegamos ojo!!. Esto es un efecto conocido de la altitud y la pequeña falta de oxígeno que ya se empieza a dar a esa altitud. El corazón a un mayor ritmo de lo habitual, una cierta sensación de incomodidad… total, que dormir, lo que se dice dormir, más bien poco; se pasa la noche en un duermevela en el que caes y sales periódicamente. Se descansa, claro, pero menos de lo normal. Tuvimos suerte porque en el refugio hay una habitación de diez camas, y lógicamente nos la dieron (éramos diez, justamente).

Nos avisaron de que en el refugio hay una cocina en la que se pueden calentar cosas. No nos conformamos con eso: fuimos bien aprovisionados con salchichas y su vino blanco correspondiente, para el segundo plato de la cena. Y un par de botellas de tinto para acompañar. Nosotros éramos diez, en el refugio había otras veinte personas más o menos, y la verdad es que todos estaban alucinados con nuestras salchichas camperas, hechas en vino blanco y con bien de especias, que nos supieron a gloria en ese momento.

La mañana del día 21 yo amanecí a las cinco, un poco antes que el resto, para empezar a preparar las cosas del desayuno: calentar la leche, poner la mesa, sacar las cosas (bizcocho, sobre de Cola Cao, etc.)… y ponerme pronto a calentar el aceite para el huevo frito que nos metimos entre pecho y espalda, y con el que el resto de huéspedes del refugio volvieron a alucinar.

Salimos hacia la cumbre a las seis y cuarto, y llegamos más o menos en hora y cuarto. Estábamos en la cima para las siete y media, y el amanecer estaba “anunciado” para las ocho menos diez. Desde un poco antes de las siete ya empezó a clarear ligeramente, pero antes estaba totalmente oscuro, no había luna, y fuimos a base de linterna. Conste que tiene mérito no perderse en esas condiciones…

20160121_075814

Se puede apreciar la humareda provocada por las emanaciones del volcán.

Ya desde el comienzo del cono del Teide, el último tramo, se empieza a advertir un “olorcillo” desagradable, producido por las emanaciones gaseosas del propio volcán; se van viendo pequeñas fumarolas aquí y allá. Las emanaciones están compuestas de vapor de agua, dióxido de carbono y compuestos de azufre (de ahí el mal olor…), y en la cumbre del cráter son considerables, como se puede ver en alguna foto.

20160121_074130

Amanecer desde el Teide. La isla que se ve es Gran Canaria.

El amanecer desde el Teide es algo espectacular. Supongo que la épica de subir hasta allí de amanecida, todavía con oscuridad… algo tendrá que ver también. El resultado del esfuerzo. Con el día tan claro que hacía, desde esa altura se podían ver las siete islas; se veían bien Gran Canaria, la Gomera, el Hierro y La Palma. De Fuerteventura se veía un pico, y Lanzarote más que verse se adivinaba allá a lo lejos. La propia isla de Tenerife, desde esa altura, parece una isla de juguete. Desde Anaga hasta Teno, desde Teno hasta Los Cristianos, un triagulito en el mar. La sensación que causan las islas, posiblemente porque no tienen plataforma, es que estén flotando en el océano.

20160121_081124

Vista de la sombra del Teide al amanecer. La sombra en este momento “pincha” la isla de La Palma.

Se ve nacer el sol no por el océano sino por la otra isla, Gran Canaria; se va percibiendo la isla como el centro de un gran resplandor que aumenta con los minutos, resplandor que explota cuando el sol asoma.

Eso sí, a semejante altitud y a esas horas,… hacía bastante frío, sobre todo cuando se exponía uno en la vertiente que sopla. Estuvimos arriba un buen rato, yo diría que algo más de una hora, y se nos pasó volando.

20160121_083944

Un rato después del amanecer, vista desde el cráter del Teide hacia el sur. Se ven tres islas: la Gomera, el Hierro y La Palma.

Tras semejante “atracón de belleza” ya nos fuimos para abajo. Seis bajamos en el teleférico, y cuatro se animaron a bajar andando. Los que habíamos bajado en el teleférico les esperamos tranquilamente en el parador nacional, tomando un café con “leye y leye” y alguna otra cosita.

Llegamos a casa a las doce y media aprox, y tuvimos Misa a las dos menos cuarto, antes de comer. Y a partir de ahí, siguió el plan normal del curso anual…

Aunque me vuelvo ya para la península, haré otra entrada con algunas otras cosicas interesantes…

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario