Un partido que debe reflexionar

Hubo un momento, unos meses antes de la recientes elecciones europeas, en que tenía prácticamente decidido no ir a votar. Me parecía que lo mejor que le podía pasar a nuestra maltrecha España era, sencillamente, alcanzar una abstención monstruosa, de manera que los elegidos como europarlamentarios no tuvieran ninguna legitimidad democrática. Porque pienso que la única tarea urgente e importante que tenemos entre manos en este momento, desde el punto de vista político, es cambiar el sistema.

Entonces entró en escena VOX. Fue para mí un punto de esperanza, porque precisamente lanzaban un mensaje de cambio en varios aspectos: simplificar la administración pública, reformar instituciones, etc. Y desde un espectro de valores con los que me siento cercano. Fue una liberación, la verdad, después de varias citas electorales sintiéndome secuestrado (cautivo) por el PP.

En estas elecciones VOX no ha obtenido representación, pero por otro lado hay que tener en cuenta que obtuvo algo más de 244.000 votos, y se quedó a muy pocos miles de votos (entre 2.000 y 3.000) de alcanzar un escaño, que habría sido a costa de Ciudadanos. Hay razones extrínsecas que justifican que VOX no haya sido más votado: la falta de apoyo por parte de los medios de comunicación, etc. Pero también hay algunos factores intrínsecos. Invito a los líderes y afiliados de VOX a hacer una profunda reflexión, y darse cuenta de que en realidad estas elecciones han sido para ellos una “salida en falso” y una buena ocasión para el aprendizaje. Me permito remarcar algunos puntos:

  • Incoherencia entre la historia de las caras y el mensaje. Tendrían que haber salido con unas caras que fuesen nuevas de verdad. Santi Abascal quizá podría pasar, y tampoco lo tengo muy claro. Pero desde luego, Alejo Vidal-Quadras no es creíble. Aunque haya sido elegido por los militantes: en la euforia de los comienzos los militantes habrían votado a cualquier candidato propuesto por los impulsores del partido. No es fácil vender que un señor haya estado y esté ahora metido hasta las cachas en el sistema y al mismo tiempo pretenda enfrentarse a él. Si no había más remedio que contar con Alejo Vidal-Quadras como candidato, habría sido un guiño de credibilidad que hubiera renunciado a su escaño en el parlamento europeo cuando fue elegido candidato de VOX, o incluso antes, al abandonar el PP.
  • Punto de mira desenfocado:
    • Soy donostiarra y víctima del terrorismo de baja intensidad. Entre otras cosas que no mencionaré, yo mismo he sido objeto de cartas insultantes e intimidatorias provenientes del entorno etarra, con mensajes que el pudor no me permite reproducir aquí. Siento un gran respeto, cariño y comprensión hacia las víctimas del terrorismo. Pero el mensaje de un partido político no se puede construir desde las víctimas. Me parece que en este sentido para VOX es más que suficiente con tener a Ortega Lara entre sus filas. Una imagen vale más que mil palabras.
    • Los nacionalismos, el terrorismo, etc., son temas que quizá estén en la agenda de la parte más rancia del espectro electoral del PP, pero NO están en la agenda del español medio. VOX debería hacer hincapié en temas como la lucha contra la corrupción política y económica, la salud democrática, los impuestos, etc. Temas que están en el manifiesto fundacional: ley de partidos, ley electoral, devolver la voz a los ciudadanos, la supresión de las subvenciones públicas a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales…  eso sí se vende. Por supuesto, puede también hablar de Mas y su locura cesaropapista, pero no se puede centrar en eso un proyecto político.
  • Mensajes negativos: no hay que romper España, no hay que pactar con los terroristas, no hay que, no hay que… No. Esto es como el valor en la mili: se le supone. Ya se sabe que un partido español de derechas tiene ese punto de vista. No hay que incidir ahí, y mucho menos hacerlo desde el “no”.
  • Actitud de fondo. Para que un cambio de tono sea creíble a medio plazo, debe nacer de una actitud de fondo acorde. Ningún partido tiene la verdad. Lo propio de la política no es tener la verdad en cuestiones sociales, económicas, etc, sino hacer país a partir de unas opiniones, ideas, valores determinados. Y necesariamente hay que hacerlo en diálogo con todo el resto de las opciones políticas, incluso las más alejadas. No hay que dejar de hablar con nadie. Ni siquiera con Amaiur, ERC, etc.
  •  Tibieza en los mensajes:
    • Me chocó mucho la actitud relativista de José Luis González Quirós en una mesa redonda en ¿ICADE?, ¿el CEU? -no lo recuerdo bien-, de la que ví algunos cortes. Si uno está convencido de que el aborto no es un derecho sino el asesinato de un inocente, lo normal es que aspire a que la legislación lo reconozca así. Supongo que el Sr. González Quirós no estaría a favor de despenalizar en algunos supuestos los atracos a bancos; no sé por qué tiene que estar a favor de despenalizar el aborto en algunos supuestos. Despenalización que, en mi opinión -expresada aquí-, es compatible con no meter mujeres en la cárcel: punto demagógico del debate, en el que no hay que entrar porque desenfoca la cuestión.
    • Da la impresión de que VOX está acomplejado (son los complejos que arrastran desde el PP) en todo lo que hace referencia a valores relacionados con familia, educación, etc. Hay un tonillo permanente un poco raro, que claramente busca no enfadar a nadie, ni a los del propio espectro ideológico ni a los de enfrente. Resultado: tibieza y falta de apoyo. VOX debería salir, sin complejos y en un tono netamente positivo y constructivo, a defender aquello en lo que cree; entonces sí arrastraría.
  • Tono. El tono tiene que cambiar. Lo que ha perdido y sigue perdiendo al PP es la arrogancia, que heredan de la derecha española tradicional. VOX no puede seguir ese camino. Ojalá tuviéramos en la derecha a un Albert Rivera u otros, que desde el punto de vista formal han sido un verdadero soplo de aire fresco en la política nacional.

En el comunicado de prensa que VOX emitió tras las elecciones europeas, decían que “la participación, el debate, (…) y la democracia interna serán nuestras señas de identidad”. Pues aquí tienen unas reflexiones, por si quieren escucharlas. Ojalá VOX tome buena nota del reciente resultado electoral y cambie lo que sea necesario para convertirse en una fuerza política relevante, porque hace falta.

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Acerca de Juan

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3 respuestas a Un partido que debe reflexionar

  1. Emilio dijo:

    Aunque ideológicamente mantengo una apreciable distancia, el artículo es merecedor del tiempo que se dedica a su lectura.
    Brillante análisis, donostiarra.
    Desconocía que comparto contigo el ser víctima del terrorismo. Lo que me sorprende es que sea de baja intensidad, dada tú destacable talla física.

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  2. Antonio dijo:

    Yo añadiria algo más.
    Participé como apoderado de Vox en las elecciones europeas, sin estar afiliado. Pienso que para dar el paso de afiliarme a un partido politico tengo que estar muy muy seguro.
    Desde las elecciones europeas, aun no se han dirijido a mi, ni para agradecer mi trabajo en la jornada electoral (aunque no es lo que busco), ni para ofrecerme ir o asistir a alguna reunión para conocer mejor el partido por dentro.
    No han organizado nada o si lo han hecho no me han invitado.

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