Perdón, indultos, obispos et alia (III)

Viene de Perdón, indultos, obispos et alia (II)

Pienso que las declaraciones de Luis Argüello han sido tratadas injustamente. Algo en esas declaraciones no me ha gustado, es cierto; pero son muchas más las cosas que sí me han parecido acertadas.

Fue en general una intervención buena para una institución que no debe estar posicionada en el ruedo político, pero sí tiene que iluminar al Pueblo de Dios sobre los acontecimientos de la vida pública y su relación con el Evangelio. Al hablar sobre los criterios comunes que han de guiar a los cristianos, cita Argüello en primer lugar una enseñanza de Jesús en el Evangelio: «Dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios»; es decir, que la propia sociedad civil tiene una legítima autonomía para decidir sobre su organización. Dice el obispo, por tanto, que no es la Iglesia quien tiene que diseñar el ordenamiento civil, por más que pueda dar a sus fieles orientaciones sobre la adecuación o no de distintos modelos sociales a la fe del Evangelio.

Por otra parte, es tranquilizador que un obispo ponga —citando al Cardenal Newman— la verdad, la humildad y la caridad como criterios para el discernimiento de lo que se debe hacer en la vida social. Un acierto.

Muchos medios de comunicación han transmitido la idea de que la Conferencia Episcopal se mostraba favorable a los indultos. Sinceramente, no sé en qué se basan para afirmar eso porque, cuando se escucha a Argüello detenidamente, las cosas no son tan claras, ni mucho menos. Lo que está claro es que no quiere posicionarse explícitamente pero, si tuviera que decir a qué me han sonado, más bien ha sido a un rechazo de los indultos. Algunas de las ideas de Agüello en las que me baso para pensar así: dice que la humildad pide escucha y respeto al ordenamiento jurídico en su conjunto, especificando que ese respeto debamos exigírselo, en primer lugar, a los políticos; habla de la misericordia y el perdón sinceros pidiendo al mismo tiempo el respeto a la justicia; se refiere a la nota de los obispos catalanes remarcando que la necesidad de algo más que el cumplimiento de la ley implica ese cumplimiento; etc.

Es claro que en Cataluña hay muchas cosas que reconstruir. Las reflexiones de Argüello me han parecido muy válidas en ese sentido. Cultivar la amistad civil, qué bonito y difícil reto. La escucha mutua; el perdón sincero; la necesidad de huir de actitudes inamovibles, mencionando esa necesidad al referirse a las declaraciones que han hecho quienes han sido indultados; atender al rico patrimonio de una larga historia común; la fraternidad supone filiación y paternidad; es legítimo hacer propuestas para una organización distinta de la vida social y política pero siempre dentro del marco de la legalidad; habla Argüello de «comunión de las regiones»; etc.

Algunas cosas, de más calado, también muy interesantes para ese proceso de concordia social: hablando de la verdad, habla de la razón y afirma que no debemos dejarnos llevar solo por las emociones: que los sentimientos no pueden ser lo que configura, ni en la sociedad ni en la persona. Por otra parte se refiere, para rechazarla, a la actual cultura de la cancelación de tipo constructivista que, buscando recomenzar desde cero, pretende destruir todo lo anterior. También estoy de acuerdo con que el diálogo forma parte del camino que hay que recorrer, porque no todos estamos en posesión de la verdad completa. Y, muy importante, que ese diálogo ha de realizarse desde un marco compartido.

¿Qué es lo que no me ha gustado en la intervención del Secretario General de la CEE?. Varias cosas, algunas de más calado que otras.

Lo principal: me parece que tendría que haber manifestado a las claras rechazo a los indultos; y si no son rechazables, debería también haberlo dicho claramente explicando las razones. Como digo más arriba, pienso que las ideas vertidas en esa declaración son enormemente valiosas para los ciudadanos, cristianos o no, como criterio de actuación en un proceso urgente, que es recomponer una razonable amistad y concordia social en Cataluña. Y esto es compatible con la declaración explícita de la aberración que supone los indultos, y que he explicado en el primero de estos tres artículos; es más, es necesario decir la verdad, si queremos construir la concordia. Quien dice las verdades no necesariamente pierde las amistades, siempre que sepa argumentarlas y suavizarlas dejando clara su intención de acercamiento y amistad, como el obispo Argüello hizo.

Por otra parte, deja caer en un momento que la Generalidad (sic.) de Cataluña y el Parlamento catalán pusieron en duda la legalidad vigente, pero no explica por qué dice eso, o qué implicaciones quiere extraer de ahí cara al affaire de los indultos. Pienso que cae en lo que critica al comienzo de su intervención porque quien articula su discurso para que su audiencia no sepa qué está queriendo decir… vacía de contenido sus palabras.

Y aparte, menciona como fuente un documento de San Pablo VI, pero no lo cita en ningún momento: no se sabe qué dice ese documento ni por qué viene al caso.

Dejo al final el vídeo con la intervención que he «diseccionado». Lo relativo a la situación catalana está a partir del minuto 20 —dura unos 15′, y luego en una de las preguntas, que empieza en el minuto 40.

En resumen: las declaraciones en general me han gustado, aunque me han parecido insuficientes. Y pienso que las críticas que se están haciendo de esa declaración están siendo injustas.

… y eso es todo, como dice Ancín.

Acerca de Juan

Con los ojos abiertos, ¡y con poco tiempo!
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3 respuestas a Perdón, indultos, obispos et alia (III)

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  2. Juan Agustín Goizueta Iraburu dijo:

    No he escuchado la intervención de monseñor Argüello, pero por lo que comentas, ha sido ésta lo suficientemente ambigüa como para que los que pertenecemos al pueblo fiel nos reafirmemos en la opinión de que la C.E.E. se ha posicionado a favor de los indultos. Decepcionado, añadiré que me parece una postura equivocada que podrían haber evitado los obispos no entrando en cuestiones políticas que no afectan a la Fé de los creyentes.

  3. Juan Agustín Goizueta Iraburu dijo:

    Rectifico: ambigua. No ambigüa

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